Leer la traducción al español

Este método puede llevar un poco más de tiempo, pero es definitivamente el mejor si vas a escribir en español a menudo. Al cambiar el idioma de tu teclado al español, será más fácil acceder a los símbolos en español en cualquier momento, y simplemente puedes volver al inglés cuando hayas terminado.
Una vez hecho esto, puedes cambiar de teclado haciendo clic en el idioma del teclado que aparece en la parte inferior derecha de tu pantalla, o simplemente manteniendo pulsada la tecla de Windows y presionando la barra espaciadora hasta que encuentres el idioma que buscas.
Para añadir un nuevo idioma en un Mac, tendrás que empezar por abrir las Preferencias del Sistema. Una vez allí, ve a «Idioma y región» y haz clic en «Preferencias del teclado…». En la parte inferior izquierda, encontrarás un signo «+» para añadir nuevos idiomas. Asegúrate de marcar la casilla «Mostrar el menú de entrada en la barra» para alternar fácilmente entre los teclados una vez que hayas terminado.
Una vez que hayas cambiado la configuración del teclado al español, verás que algunos caracteres no están donde estás acostumbrado a encontrarlos. Esto se debe a que, para acomodar algunos de los símbolos que son exclusivos del español, su diseño habrá cambiado un poco.

Español a inglés

El uso de las tildes -las pequeñas líneas diagonales que aparecen sobre ciertas letras al escribirlas- es una de las características más notables del idioma español. Sin embargo, entender cuándo y dónde utilizarlas puede parecer una tarea desalentadora, sobre todo si se es principiante.
Afortunadamente, existen algunas reglas clave que rigen el uso de las tildes y los acentos en el español. Esto significa que, una vez que las entiendas y las aprendas, este aspecto aparentemente confuso de la lengua tendrá de repente mucho más sentido, y comprenderás mucho mejor cómo funciona la pronunciación.
Los acentos escritos tienen tres funciones principales dentro del idioma. La primera es separar palabras que de otro modo se escribirían de forma idéntica, la segunda es significar preguntas, mientras que la tercera función (y quizás la más importante) es ayudar a indicar qué sílaba de la palabra debe acentuarse, o enfatizarse, cuando se habla en voz alta.
Una sílaba acentuada puede definirse a grandes rasgos como una sílaba a la que se le da mayor énfasis, en relación con las demás sílabas que la rodean. Esto puede señalarse a través de la pronunciación de varias maneras, incluyendo el aumento de la longitud de las vocales, el aumento de la sonoridad, o un cambio en el tono. Todas las palabras españolas tienen al menos un acento.

Letras del alfabeto español

La mayoría de los principiantes ignoran las tildes cuando aprenden español. No saben lo que significan ni cómo utilizarlas correctamente. Los principiantes a menudo asumen que su procesador de textos les ayudará a colocarlos cuando escriban en español y que las tildes no son obligatorias para entender completamente el español.
Esto no es cierto, y el hecho de ignorarlos sólo dificulta el aprendizaje. La buena noticia es que son más fáciles de aprender de lo que parece. Entender las tildes en español te permite apreciar uno de los muchos aspectos hermosos del español que lo hacen único.
Si entiendes los acentos del español, no sólo impresionarás a los hablantes nativos, sino que también sabrás pronunciar las palabras con precisión y no te confundirás cuando te encuentres con una palabra escrita con acento.
Para la pronunciación, si una palabra no contiene tilde, sigue las sencillas reglas que se indican a continuación (reglas 2 y 3). Si una palabra SÍ contiene una marca de acento, esa marca nos indica exactamente en qué letra debemos poner el acento cuando la decimos en voz alta.
Cuando las palabras terminan en vocal, «n» o «s» y no llevan tilde, el acento recae en la penúltima sílaba. Las palabras con acento en la penúltima sílaba se llaman «palabras llanas».

Cómo leer mejor el español

Esta letra suele sonar como una b inglesa. Especialmente cuando se encuentra entre dos vocales, se pronuncia sin que los labios se toquen, como la v española.
Esta letra suena de forma muy parecida a la d inglesa, con la diferencia de que al pronunciarla hay que colocar la lengua contra los dientes superiores en lugar del paladar. Suele sonar entonces como la th inglesa, especialmente cuando va entre dos vocales.
Esta letra se parece al sonido de la h inglesa, aunque varía de un país a otro. En algunos lugares, produce un sonido áspero (casi como si se tratara de escupir algo). Nunca suena como la j del juez inglés.
Aunque la RAE ya no la considera una letra, en muchos lugares suena como el sonido de la y del inglés yellow. También puede pronunciarse como la j de judge o la s de pleasure. También puede oírse llamarla doble ele.
Esta letra suena igual que la n inglesa. Consejo de pronunciación: los hispanohablantes suelen pronunciar esta letra como la m inglesa cuando aparece antes de la letra f. Por ejemplo, la primera sílaba de las palabras informacióny enfriaris se pronuncia em por muchos hispanohablantes.