Oración de protección del arcángel miguel

La oración de San Miguel Arcángel es una poderosa oración que todo católico debería conocer de memoria. Es una oración que se necesita especialmente en los tiempos que estamos viviendo. Hay enemigos fuera y dentro, que no querrían otra cosa que destruir la Iglesia y borrar todo rastro de cristianismo del planeta.
San Miguel, por el poder de Dios, está singularmente capacitado para ocuparse del diablo y sus demonios. Al fin y al cabo, por el poder de Dios, expulsó a Satanás del cielo cuando se rebeló contra Dios.
De la misma manera, los poderes mundanos de hoy son lo suficientemente orgullosos como para creer que pueden destruir la Iglesia y el Reino de Dios. Sus creencias son reforzadas cuando los líderes de la Iglesia capitulan y reafirman sus creencias malvadas. Estos líderes no entienden que cuando resistimos a Satanás, nos hacemos más fuertes y él y sus demonios se debilitan.
Reza esta oraci√≥n cuando te enfrentes a tentaciones de pecados contra la pureza.     San Miguel puede ayudarnos no s√≥lo con el peligro f√≠sico sino con el espiritual. De hecho, puede ayudarnos a resistir todas las artima√Īas del demonio.

7 espadas de san miguel oración

San Miguel Arc√°ngel, defi√©ndenos en la batalla.  S√© nuestra defensa contra la maldad y las asechanzas del Diablo.  Que Dios lo reprenda, te lo pedimos humildemente, y haz t√ļ, oh Pr√≠ncipe de los ej√©rcitos celestiales, con el poder de Dios, arrojar al infierno a Satan√°s, y a todos los esp√≠ritus malignos, que merodean por el mundo buscando la ruina de las almas. Am√©n. Oh, glorioso pr√≠ncipe San Miguel, jefe y comandante de las huestes celestiales, guardi√°n de las almas, vencedor de los esp√≠ritus rebeldes, siervo en la casa del Rey Divino y nuestro admirable conductor, t√ļ que brillas con excelencia y virtudes sobrehumanas, l√≠branos de todo mal, a los que nos dirigimos a ti con confianza y perm√≠tenos, por tu bondadosa protecci√≥n, servir a Dios cada d√≠a m√°s fielmente.

Oración de san miguel arcángel

¡San Miguel, el Arcángel! Príncipe glorioso, jefe y campeón de las huestes celestiales; guardián de las almas de los hombres; conquistador de los ángeles rebeldes. Qué hermoso eres, con tu armadura celestial. ¡Te amamos, querido Príncipe del Cielo!
Nosotros, tus felices clientes, anhelamos disfrutar de tu especial protecci√≥n. Obt√©n para nosotros de Dios una parte de tu robusto valor; ruega que tengamos un amor fuerte y tierno por nuestro Redentor y, en todo peligro o tentaci√≥n, seamos invencibles contra el enemigo de nuestras almas. ¬°Oh abanderado de nuestra salvaci√≥n! Acomp√°√Īanos en nuestros √ļltimos momentos y cuando nuestras almas abandonen este exilio terrenal, ll√©valas con seguridad al tribunal de Cristo, y que Nuestro Se√Īor y Maestro te ordene llevarnos r√°pidamente al reino de la eterna felicidad. Ens√©√Īanos a repetir siempre el sublime grito: ¬ę¬ŅQui√©n es semejante a Dios?¬Ľ Am√©n.
Un ángel es un espíritu puro creado por Dios. La teología del Antiguo Testamento incluía la creencia en los ángeles: nombre aplicado a ciertos seres espirituales o inteligencias de residencia celestial, empleados por Dios como ministros de su voluntad.

Credo de los apóstoles

La Oraci√≥n a San Miguel Arc√°ngel suele referirse a una oraci√≥n cat√≥lica espec√≠fica a Miguel Arc√°ngel, entre las diversas oraciones que existen dirigidas a √©l. Se inscribe en el √°mbito de las oraciones sobre la guerra espiritual. Desde 1886 hasta 1964, esta oraci√≥n se recitaba despu√©s de la misa baja en la Iglesia cat√≥lica, aunque no se incorporaba al texto ni a las r√ļbricas de la misa.
San Miguel Arc√°ngel, defi√©ndenos en la batalla. S√© nuestra protecci√≥n contra la maldad y las asechanzas del demonio; Que Dios lo reprenda, te lo pedimos humildemente; Y haz t√ļ, oh Pr√≠ncipe de la Hueste Celestial, con el poder de Dios, arrojar al infierno a Satan√°s y a todos los esp√≠ritus malignos que vagan por el mundo para la ruina de las almas. Am√©n.
La traducci√≥n inglesa que se utiliz√≥ en Irlanda se cita en la novela Ulises de James Joyce[5]: ¬ęSan Miguel¬Ľ, ¬ęSan Miguel¬Ľ, ¬ędefi√©ndenos en la batalla¬Ľ, ¬ęmalicia y asechanzas¬Ľ, ¬ęque Dios lo reprenda¬Ľ, ¬ęempuja al infierno¬Ľ, ¬ętodos los esp√≠ritus malignos¬Ľ, ¬ęmerodean por el mundo buscando la ruina¬Ľ y ¬ęvagan por el mundo buscando la ruina¬Ľ[6][7][8].