Mensaje del arc√°ngel…

Cincuenta a√Īos m√°s tarde, en 1934, se suprimi√≥ curiosamente un p√°rrafo importante; por esa misma √©poca es cuando se empez√≥ a utilizar en su lugar la forma abreviada m√°s com√ļn. Veinticinco a√Īos despu√©s (75 desde la visi√≥n), el 25 de enero de 1959, que Juan XXIII convoc√≥ p√ļblicamente el Concilio Vaticano II. El 13 de octubre de 1962 (exactamente 78 a√Īos despu√©s) se celebr√≥ la primera sesi√≥n de trabajo del Concilio. Uno de los primeros cambios del Concilio Vaticano II fue la supresi√≥n de las Oraciones Leoninas, que inclu√≠an la oraci√≥n a San Miguel, en 1964.
¬ęOh glorioso Arc√°ngel San Miguel, Pr√≠ncipe de las huestes celestiales, s√© nuestra defensa en la terrible guerra que libramos contra los principados y las potencias, contra los gobernantes de este mundo de tinieblas, esp√≠ritus del mal. Acude en ayuda del hombre, al que Dios cre√≥ inmortal, hecho a su imagen y semejanza, y redimido a gran precio de la tiran√≠a del diablo. Libra hoy la batalla del Se√Īor, junto con los santos √°ngeles, como ya luchaste contra el jefe de los √°ngeles soberbios, Lucifer, y su hueste ap√≥stata, que fueron impotentes para resistirte, ni hubo ya lugar para ellos en el Cielo.

Comentarios

San Miguel Arc√°ngel, defi√©ndenos en la batalla.  S√© nuestra defensa contra la maldad y las asechanzas del Diablo.  Que Dios lo reprenda, te lo pedimos humildemente, y haz t√ļ, oh Pr√≠ncipe de los ej√©rcitos celestiales, con el poder de Dios, arrojar al infierno a Satan√°s, y a todos los esp√≠ritus malignos, que merodean por el mundo buscando la ruina de las almas. Am√©n. Oh, glorioso pr√≠ncipe San Miguel, jefe y comandante de las huestes celestiales, guardi√°n de las almas, vencedor de los esp√≠ritus rebeldes, siervo en la casa del Rey Divino y nuestro admirable conductor, t√ļ que brillas con excelencia y virtudes sobrehumanas, l√≠branos de todo mal, a los que nos dirigimos a ti con confianza y perm√≠tenos, por tu bondadosa protecci√≥n, servir a Dios cada d√≠a m√°s fielmente.

Oración de exorcismo de san miguel

ESTA P√ĀGINA WEB TAMBI√ČN EST√Ā DISPONIBLE COMO PODCAST AQU√ć.  ¬ŅPuede una oraci√≥n inspirarse en una batalla? El Papa Le√≥n XIII (en la foto de la derecha) escribi√≥ la oraci√≥n de San Miguel, impresa a continuaci√≥n, en 1884, despu√©s de haber tenido supuestamente una visi√≥n aterradora: los esp√≠ritus malignos, que trataban de cumplir la jactancia de Satan√°s de destruir la Iglesia de Nuestro Se√Īor en un siglo, estaban llevando a cabo feroces ataques contra ella.  Aunque el Pont√≠fice tambi√©n vio en su visi√≥n a San Miguel expulsando a Satan√°s (tambi√©n conocido como el diablo) y sus demonios de vuelta al infierno, estaba tan horrorizado por lo que hab√≠a visto que se sinti√≥ obligado a ayudar a defender nuestra fe en esta lucha. En la oraci√≥n de San Miguel, lanza el guante al ¬ępadre de la mentira¬Ľ, como Jes√ļs llama al diablo en el Evangelio de Juan (8:44), solicitando la ayuda de un arc√°ngel muy especial: San Miguel Arc√°ngel, defi√©ndenos en la batalla. S√© nuestra protecci√≥n contra la maldad y las asechanzas del demonio. Que Dios lo reprenda, te lo pedimos humildemente; y haz T√ļ, oh Pr√≠ncipe de las Huestes Celestiales, por el Divino Poder de Dios, arrojar al infierno a Satan√°s y a todos los esp√≠ritus malignos que vagan por el mundo buscando la ruina de las almas.

Oración del arcángel miguel para protegerse del mal

Crisis tras crisis, siglo tras siglo, San Miguel Arc√°ngel sigue siendo el √°ngel guerrero de la paz de Dios. Fue Miguel quien sali√≥ de la oscuridad ang√©lica para contrarrestar la rebeli√≥n de Lucifer y sus secuaces. Con su nombre que significa ¬ę¬ŅQui√©n es como Dios?¬Ľ, traducido del lat√≠n, Quis ut Deus?, Miguel destruy√≥ el grito de Lucifer de ¬ę¬°Non Serviam!¬Ľ – ¬ę¬°No servir√©!¬Ľ – hasta el punto de que el propio Cristo declar√≥: ¬ęHe visto a Satan√°s caer del cielo como un rayo¬Ľ (Lc 10,18).
El hecho de que San Miguel frustrara al maligno y todas sus obras no ces√≥ con la batalla en el cielo, de la que habla el Apocalipsis: ¬ęEntonces estall√≥ la guerra en el cielo; Miguel y sus √°ngeles lucharon contra el drag√≥n. El drag√≥n y sus √°ngeles lucharon, pero no prevalecieron y ya no hubo lugar para ellos en el cielo. El enorme drag√≥n, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satan√°s, que enga√Ī√≥ al mundo entero, fue arrojado a la tierra, y sus √°ngeles fueron arrojados con √©l¬Ľ (Ap 12,7-9).