Oracion al santo juez

Escritura del juez justo

Oh Juez Justo y Santo, Hijo Bendito de la Virgen María, haz que mi cuerpo se calme y mi sangre se lave para que donde quiera que vaya, las manos de mi Señor Jesucristo estén delante de mí. La de San Andrés delante y detrás de mí. Las de San Pedro detrás y en el centro. Las de la Virgen María, para que mis enemigos vayan y vengan con los ojos pero sin verme, con los brazos pero sin herirme, y para que la justicia no me aprese. Que mi cuerpo sea cubierto con el paño que cubrió el cuerpo de Jesucristo, para que no sea herido, ni muerto, ni encarcelado. Oh Virgen María, esta oración la digo por el bien o el mal que mis enemigos tengan contra mí. Si hay alguna sentencia en este día contra mí, que sea revocada por las bendiciones del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Todavía no tengo claro lo de trabajar con el Juez Justo. ¿Pido que se haga justicia para mí o que el malhechor pague por su maldad? Ya que lo escribo aquí, parece que debo pedir justicia para mi caso… ¿tengo razón?

Significado de just judge

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Oración al Juez JustoSanto Juez, Hijo de Santa María, no permitas que se dañe mi cuerpo ni se derrame mi sangre. Las manos de mi Señor me sostienen dondequiera que vaya. Que mis enemigos no me vean, ni sus armas me hieran, ni sus injusticias me aprisionen. Que el manto que codició nuestro Señor Jesucristo, cubra mi cuerpo para que nunca sea herido, fatalmente herido o humillado por la prisión pública; por la intercesión del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Reza un Padre Nuestro, una Salve Regina y un Credo de los Apóstoles). Amén.
El embalaje del correo internacional era una bolsa de papel marrón y una caja marrón, por lo que una de las velas llegó completamente rota. No sólo se rompió el cristal, sino también la vela, por lo que no es seguro que se queme. No volveré a usar este vendedor

Oración del juez justo para la mujer

Tú eres el Poderoso de Dios que lleva el mundo, y es gobernante sobre toda la tierra. Tú, oh Santísimo, eres el dador de la vida. En ti sólo hay cosas buenas. En ti está la misericordia y el amor. En ti está la curación de las naciones. En ti está la libertad de las preocupaciones y la libertad del dolor.
Señor Todopoderoso, nos has amado tanto. Fuiste enviado por tu Padre, enviado para salvarnos de la destrucción. Realmente nunca podremos llegar al Cielo sin la ayuda de Jesús el Hijo, que fue enviado a la tierra para ayudarnos.
Tú, Señor, estás lleno de misericordia y de gracia, por favor, perdónanos por nuestras faltas. Señor Jesús, en ti se realiza toda curación. Tú, Señor, eres el hacedor de milagros. En tu Espíritu, tu don de curación está vivo. En ti Señor podemos poner nuestra confianza en que puedes curarnos, y protegernos del enemigo, y de la muerte de nuestra alma.
Tú, Señor, eres hacedor de milagros para los enfermos, y para las almas perdidas. Tú, Señor nos perdonas y nos salvas de la condenación. Tú nos limpias y nos haces nacer de nuevo. Tú nos das un corazón limpio y lleno de paz. Tú, Señor, eres la Luz.

Oración del juez justo en español

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. Danos hoy el pan de cada día y perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación, líbranos del mal.
Dios te salve María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestra defensa contra la maldad y las asechanzas del Diablo. Que Dios lo reprenda, te lo pedimos humildemente, y haz tú, oh Príncipe de los ejércitos celestiales, con el poder de Dios, arrojar al infierno a Satanás, y a todos los espíritus malignos, que merodean por el mundo buscando la ruina de las almas.
Dios mío, me arrepiento de mis pecados de todo corazón. Al elegir hacer el mal y dejar de hacer el bien, he pecado contra ti, a quien debería amar sobre todas las cosas. Me propongo firmemente, con tu ayuda, hacer penitencia, no pecar más y evitar todo lo que me lleve a pecar. Nuestro Salvador Jesucristo sufrió y murió por nosotros. En su nombre. Dios mío, ten piedad.