Novena de oración de la medalla milagrosa

R: Nuestra Señora del Milagro es la patrona del capítulo de las Hijas Católicas de América en San Francisco, California. La imagen que se muestra aquí está temporalmente en el Santuario Nacional de San Francisco de Asís en San Francisco gracias a la amabilidad de las Hermanas de la Adoración Perpetua. La respuesta que aparece a continuación procede de la página web del santuario de San Francisco (www.shrinesf.org).
Nuestra Señora del Milagro, una de las primeras imágenes de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María en ser traída a las Américas, llegó al Perú con los frailes franciscanos que acompañaron la Conquista. En esa época la imagen era conocida con el título de «La Misionera». Llevada a Lima por los franciscanos, fue colocada en la fachada de la primera iglesia franciscana de la ciudad. Con frecuencia era llevada en los viajes misioneros a las distintas regiones del Perú.
Así, la imagen fue llevada al Cuzco, centro del culto incaico, donde «La Misionera» realizó su primer milagro visible. Los españoles, asediados en una choza indígena con techo de paja, corrieron grave peligro de muerte cuando los indios incendiaron el techo. La imagen de Nuestra Señora fue vista por todos para dejar su lugar dentro de la choza y aparecer sobre el edificio en llamas. El fuego cesó inmediatamente y todos se salvaron. En honor a este acontecimiento milagroso, se construyó allí una iglesia, llamada del Triunfo.

Medalla milagrosa oraciones contestadas

Es un apoyo para los que buscan una gracia, para los que se enfrentan a un momento difícil en sus vidas, o para los que simplemente quieren recordar cada día que no están solos, y que tienen una Madre infinitamente buena y amorosa que les apoya y sostiene.
La historia de la Medalla Milagrosa (o Medalla de Nuestra Señora de las Gracias, o Medalla de la Inmaculada Concepción) está relacionada con estas experiencias. Este objeto de veneración tiene un poderoso simbolismo, capaz de curaciones inesperadas y actos prodigiosos, y procede de una aparición, de un momento de amor divino convertido en carne y luz. Procede del encuentro entre una joven y humilde novicia de veinticuatro años y la Virgen María, un diálogo nocturno que duró horas, hecho no sólo de palabras, sino también de miradas, gestos, muestras de afecto y devoción, y de vibrante esperanza.
La Iglesia, en particular, considera las apariciones de María como intervenciones de una Madre amorosa hacia sus hijos. Son un acto de misericordia y de amor por parte de Ella, que, tan cerca de Dios, no olvida a quienes viven las angustias de la vida terrenal, demasiado frágiles y débiles para poder afrontar por sí mismos los problemas, las adversidades y los numerosos obstáculos que la vida les depara. Por eso, María desciende de vez en cuando y recuerda a los creyentes y a los fieles su compromiso, su voluntad de ayudar a los hombres en su vida cotidiana, apoyando siempre su causa ante el Padre.

Bendición de la medalla milagrosa

Oh Virgen Inmaculada María, Madre de Nuestro Señor Jesús y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu todopoderosa e infalible intercesión, manifestada tantas veces a través de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus amados y confiados hijos, te imploramos que nos alcances las gracias y los favores que pedimos durante esta novena, si son beneficiosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que oramos.
Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestras almas han sido los santuarios de tu Hijo que odia la iniquidad.  Obtén para nosotros, pues, un profundo odio al pecado y esa pureza de corazón que nos apegue sólo a Dios, para que todos nuestros pensamientos, palabras y obras tiendan a su mayor gloria.  Consíguenos también un espíritu de oración y abnegación para que recuperemos con la penitencia lo que hemos perdido con el pecado y lleguemos finalmente a esa morada bendita en la que eres la Reina de los ángeles y de los hombres.
Oh Virgen Inmaculada María, Madre de Nuestro Señor Jesús y Madre nuestra, penetrados de la más viva confianza en tu intercesión omnipotente e infalible, manifestada tantas veces a través de la Medalla Milagrosa, nosotros, tus amados y confiados hijos, te imploramos que nos obtengas las gracias y los favores que pedimos durante esta novena, si son beneficiosos para nuestras almas inmortales y para las almas por las que rezamos.

Oración de la medalla milagrosa pdf

Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, me uno a ti bajo tu título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Que esta medalla sea para mí un signo seguro de tu afecto maternal y un recuerdo constante de mi devoción a ti. Que mientras la lleve, sea bendecido por tu amorosa protección y preservado en la gracia de tu Hijo. Virgen poderosísima, Madre de nuestro Salvador, mantenme cerca de ti en cada momento de mi vida para que, como tú, viva y actúe según las enseñanzas y el ejemplo de Jesús. Guárdame como tu hijo fiel para que pueda seguir tu ejemplo durante toda la vida y disfrutar del cielo para siempre contigo. Amén.
Virgen Inmaculada, madre de Jesús y madre mía, acudo a ti con confianza en tu poderosa intercesión, manifestada a través de tu Medalla Milagrosa. Como tu hijo amante y confiado te pido este favor… Obtén también para mí un corazón puro, para que toda mi vida dé gloria a Dios. Amén.