Oracion contra el mal

Salmo 46

Dolor de cabeza repentino que no desaparece sólo con un analgésico. Somnolencia inexplicable, dolor de estómago insoportable, molesta sensación de debilidad y mareos insoportables, sensación de asfixia, presión alta o malestar sin causa biológica. Estos son algunos de los síntomas más comunes que -si no hay una enfermedad evidente- se atribuyen al mal de ojo, a la vaskania (mala energía). Se llame como se llame, en esencia no es más que una fuerte influencia negativa de una persona sobre otra, debido a la envidia o a los intensos celos que ésta puede sentir por el otro.
Pero ¡cuidado! El mal de ojo puede producirse de forma involuntaria, es decir, sin que nadie lo quiera, simplemente con una simple mirada. Sea cual sea el motivo, ya sea por envidia y celos o por una mirada aparentemente inocente pero fuerte y penetrante, es importante que el mal de ojo sea un problema serio, real y atemporal, que sólo puede resolverse con la oración contra la vaskania, o con oraciones para su recuperación.
Por supuesto que sí. De lo contrario, la Iglesia no habría compilado una oración contra la vaskania (y la «mala lengua», es decir, cuando uno habla de otro, alabándolo o criticándolo, pero lo hace de tal manera que ejerce una fuerte influencia negativa sobre el otro). De hecho, los Padres de la Iglesia atribuyen la vaskania a la intervención del espíritu maligno y la consideran obra del diablo.

Salmo 121

Querido Padre, Tú eres como un ala que cobija a mis hijos, fuerte de protección, suave de gracia. Eres como un escudo que los rodea cada día. Ellos corren libres y tú los acompañas en su aventura. Eres como una corona colocada sobre sus cabezas, símbolo de filiación, de pertenencia y de su adopción en tu familia. Señor, los pongo a tu gran cuidado y declaro que son tuyos. Amén
Señor Dios, te pido tu protección al comenzar este día. Tú eres mi escondite, y bajo tus alas siempre puedo encontrar refugio. Protégeme de los problemas dondequiera que vaya, y mantén el mal lejos de mí. Esté donde esté, te miraré como mi Protector, el que lucha por mí cada día. Tu amor y tu fidelidad, junto con tu bondad y tu misericordia, me rodean a diario, por lo que no temeré lo que pueda venir contra mí. Mi confianza está en ti, Dios, y te doy gracias por tu amor y protección. En el nombre de Jesús, amén.
Concede, Señor, tu protección y en la protección, la fuerza. Y en la fuerza, la comprensión. Y en la comprensión, el conocimiento. Y en el conocimiento, el conocimiento de la justicia. Y en el conocimiento de la justicia, el amor a ella. Y en el amor a ella, el amor a todas las existencias. Y en ese amor, el amor del espíritu y de toda la creación.Amén

Oración para pedir protección contra el mal

El Salmo 12 se originó en una época en la que personas malvadas, violentas y deshonestas perseguían a los justos (v 2-3). El salmista suplicó a Dios la reivindicación de la inocencia y el justo castigo para los malvados (v. 4-5). Cuando lo leas en oración, fíjate en que esta oración no se limita a pedir venganza. Más bien, surge de un profundo deseo de que la justicia de Dios aparezca en la tierra. Algo muy parecido a lo que se necesita hoy en día.
Mientras meditas y rezas esta poderosa oración, recuerda lo poderoso que es rezar la Palabra de Dios. Cada vez que oramos en Su Nombre con Su Palabra y con un espíritu contrito y humilde, el Señor se pone a trabajar en nuestras vidas. Él se mostrará en la más misteriosa y mágica de las formas.
Es interesante notar que el Salmo 12 toca varias manifestaciones que violan el Octavo Mandamiento (‘No darás falso testimonio contra tu prójimo’) tales como: mentiras, adulación [insincera], duplicidad (engaño; fraude) y jactancia. Esta categoría de espíritus engañosos también incluye: la calumnia (injuria), la detracción (difamación), el perjurio (violación del juramento; hacer declaraciones falsas) y el juicio precipitado.

Oración contra los malos amigos

Una de las oraciones más importantes y que a menudo se pasa por alto a disposición del cristiano es la oración de protección. Diferentes situaciones ocurren en nuestras vidas, por lo que puedes decir una oración corta para la protección contra el mal, el daño, o la oración para la protección de los enemigos que enfrentas en tu vida. ¿Qué es este tipo de oración? ¿Por qué se pasa por alto? ¿Y deberías añadir esta oración a tus disciplinas diarias? Estas son las preguntas que este artículo pretende responder.
Nuestro amoroso Padre Celestial, te pido que nos protejas a mi familia y a mí de todo el mal, así como de aquellos que quisieran hacernos daño. Guárdanos y protégenos también de todo el mal que rodea nuestras vidas. Esperamos que nos des tu escudo de seguridad y protección, así que por favor pon guardias en la puerta de nuestra casa. Padre, por favor, mantén nuestros corazones sin miedo y llénanos de tu paz, que supera todo nuestro entendimiento. Gracias por ser nuestro refugio y fortaleza. Eres la ayuda omnipresente en los momentos difíciles. En tu fidelidad, no tendremos miedo de todos los peligros del mundo. Quédate con nosotros dondequiera que vayamos y guárdanos en tus manos amorosas. Te lo ruego en el nombre de Jesús, amén.