Pronunciación de egrégor

Egregore (también escrito egregor; del francés égrégore, del griego antiguo egrḗgoros ‘despierto’) es un concepto oculto que representa una entidad no física distinta que surge de un grupo colectivo de personas. Históricamente, el concepto se refería a los seres angélicos, o vigilantes, y a los rituales y prácticas específicos asociados a ellos, concretamente dentro de las tradiciones enochianas[1].
Eliphas Lévi, en Le Grand Arcane («El Gran Misterio», 1868) identifica a los «egregores» con la tradición relativa a los «Vigilantes», los padres de los nephilim, describiéndolos como «seres terribles» que «nos aplastan sin piedad porque desconocen nuestra existencia»[5].
El concepto de egrégor como forma de pensamiento grupal fue desarrollado en obras de la Orden Hermética de la Aurora Dorada y de los Rosacruces[6] y ha sido referenciado por escritores como Valentín Tomberg, especialmente en su libro de autoría anónima Meditaciones sobre el Tarot[7] También fue mencionado en el libro El maravilloso universo de la magia, del autor chileno Enrique Barrios.

Egregor meme

Egregore (también escrito egregor; del francés égrégore, del griego antiguo egrḗgoros ‘despierto’) es un concepto oculto que representa una entidad no física distinta que surge de un grupo colectivo de personas. Históricamente, el concepto se refería a los seres angélicos, o vigilantes, y a los rituales y prácticas específicos asociados a ellos, concretamente dentro de las tradiciones enochianas[1].
Eliphas Lévi, en Le Grand Arcane («El Gran Misterio», 1868) identifica a los «egregores» con la tradición relativa a los «Vigilantes», los padres de los nephilim, describiéndolos como «seres terribles» que «nos aplastan sin piedad porque desconocen nuestra existencia»[5].
El concepto de egrégor como forma de pensamiento grupal fue desarrollado en obras de la Orden Hermética de la Aurora Dorada y de los Rosacruces[6] y ha sido referenciado por escritores como Valentín Tomberg, especialmente en su libro de autoría anónima Meditaciones sobre el Tarot[7] También fue mencionado en el libro El maravilloso universo de la magia, del autor chileno Enrique Barrios.

Egregor dc

Un egregor (pronunciado egg’ gree gore) es una forma de pensamiento grupal. Puede crearse de forma intencionada o no, y se convierte en una entidad autónoma con poder de influencia. Un grupo con un propósito común, como una familia, un club, un partido político, una iglesia o un país, puede crear un egrégor, para bien o para mal, dependiendo del tipo de pensamiento que lo haya creado.
El concepto fue discutido en la literatura teosófica temprana y es bien conocido en el pensamiento esotérico, pero no es una idea dominante. Al hablar de los egregores, Helena Petrovna Blavatsky escribió: «todo pensamiento que evoluciona con la energía del cerebro, crea nolens volens [voluntariamente o no] una forma». Continuando, ella afirma que tal forma es absolutamente «inconsciente a menos que sea la creación de un adepto, que tiene un objeto preconcebido al darle [la forma de pensamiento] conciencia, o más bien la apariencia de conciencia derivada de la voluntad y la conciencia del adepto»[1].
Los rosacruces también adoptan el concepto de egregores. Rosicrucian Digest, la revista de la AMORC (The Ancient Mystical Order Rosae Crucis), dedicó gran parte de su número centenario al «Egrégor Rosacruz» y a las personas, eventos e ideas que contribuyeron a él.

El virus del egrégor

Un egregor es un término en la Magia Occidental que se aplica a la energía o fuerza colectiva de un grupo de individuos, especialmente cuando los individuos están unidos hacia un propósito común. Un egregor se forma en una logia mágica y se convierte en una reserva de poder mágico y espiritual que influye en los rituales, en la propia logia y en los individuos que la componen.
Dion Fortune se refirió a esta energía como «una gran forma de pensamiento en la mente grupal de la Logia». Se dice que el término egregor se utilizaba originalmente para designar a un elemental creado mágicamente por un grupo para protegerlo. Un egregor evoluciona a partir de los pensamientos, las emociones y la conciencia de un colectivo. Puede ser positivo o negativo. Un ejemplo negativo sería la violencia colectiva, y un ejemplo positivo sería un círculo de curación.
El egregor de una logia mágica tarda en desarrollarse. Las logias que han existido durante mucho tiempo tienen egregores poderosos. Todo lo que ocurre dentro de una logia -reuniones, actividades, iniciaciones y diversos rituales- contribuye y da energía al egregor. Además, los pensamientos, las intenciones, las emociones, las virtudes y las acciones individuales de los miembros también alimentan el egregor.